En Nasomatto, la fragancia nace del delirio. Alessandro Gualtieri explora las tensiones entre el instinto y la razón, la desobediencia y la estructura, la naturaleza y la química. Un enfoque radical de la composición, donde la transformación se construye nota a nota.
MicoDelirio traduce esta visión en una fragancia activa y orgánica. Al igual que el microdosing, una exposición repetida genera un cambio de actitud — no para huir de la realidad, sino para abrazarla plenamente.
La composición se abre con una menta rizada fresca y cortante. El corazón despliega un geranio floral y terroso, antes de que el pachulí, el Amber Xtreme, la vainilla y la geosmina instalen un calor profundo y orgánico, evocador de la tierra tras la lluvia.
MicoDelirio explora así un territorio olfativo nunca estático: una fragancia orgánica e instintiva que se impone con el tiempo.

