Cueros nómadas: ¿No es el cuero, por esencia, nómada? La herramienta de viaje por excelencia, el aliado del trotamundos, del curioso, del aventurero, que parte a descubrir el mundo, su equipaje de cuero como testigo. Como un guiño, Memo ha creado así una colección de perfumes donde el acorde de cuero se despliega de manera diferente, según los paisajes encontrados y su carácter. Flores bohemias: Ella es la musa absoluta del perfumista, su heroína, su sueño último, en sus infinitas declinaciones. Su belleza cada vez singular, toda contenida en la obra de un pétalo, la forma de una corola, la danza de los matices cromáticos, la convicción del pistilo conduce al vértigo último, tan codiciado: la riqueza delicada de su perfume. Una colección Memo le está completamente dedicada, y como el polen que la contiene, viaja al compás de los vientos y de las ganas de creación, de variedades inagotables. Semillas vagabundas: Memo París continúa su periplo sensorial con una colección aromática, vegetal, botánica, frutal y vibrante. ¿Su fuente de inspiración? Las semillas y su poder de vida, los frutos y su promesa de energía. La matriz de la naturaleza, esta aliada eterna, esta joya única, galvaniza el corazón de cada composición gracias a su fuerza simbólica.

